
No sé si es una genialidad o el gadget más tonto con el que me he topado… He de meditarlo. La idea es tan sencilla que da por pensar que es una inutilidad, pero por otro lado si el gadget promete que no caerán más trocitos de cáscara en las tortillas y que los huevos no se romperán nunca… Ahà la cosa cambia. Aunque me tiene un poco mosca el tema de la limpieza, porque da la sensación de que el interior de la maquinita se debe quedar lleno de claras babosas del huevo y, a ver, si para freÃr un huevo luego hay que ponerse a fregar eso, pues mira prefiero arriesgarme a que se rompa, que el riesgo es emoción.